INTRODUCCIÓN
Aquí los bosques de fagáceas son predominantes y más concretamente los de alcornoques (Quercus súber ) que se hacen dominante.
Quercus CanariensisSon típicas las asociaciones Q. súber, Q. faginea y Q. canariensis siendo el primero más abundante en zonas de solana y los dos últimos en zonas de umbría. El matorral acompañante, de degradación, está engrosado en su mayoría por brezales y jarales.
Antes de hablar de vegetación actual y potencial trataremos de hacer un resumen previo, en cuanto a vegetación se refiere, de lo que se entiende por Alcornocal como ecosistema propio de estas y otras zonas de la Península Ibérica. Tomaremos como principal referente el texto del Doctor Ingeniero de Montes J.M Montoya Oliver titulado Los Alcornocales en su edición de 1980. Para la descripción de las principales especies arbóreas tomamos como fuente Ceballos. Árboles y Arbustos de la Península Ibérica.

COMUNIDADES DE FAGÁCEAS
Estos montes están dominados por especies del genero Quercus como son el Q. súber, Q.canariensis y Q.faginea que ocupan zonas donde Q. ilex rotundifolia fue la vegetación potencial y la cual, hoy en día esta Alcornoques y quejigosconfinada a pequeñas extensiones. En la actualidad la principal formación vegetal es el alcornocal, por esto y por el importante papel que juegan en la economía de todos los municipios que forman el Valle del Genal y el Parque de Los Alcornocales. ver diccionario corchero...
La encina va apareciendo a medida que nos vamos acercando a terrenos cada vez más básicos y en mezcla con el resto de Quercus antes mencionados, en el entorno del Cortijo del Peso, o formando dehesas en las inmediaciones de la Almoraima Casas del Abrevadero; Esta circunstancia se da en las proximidades de las Herrizas y Casas de Guadalmedina. Como pies aislados se localizan algunos ejemplares, ya con claros síntomas de envejecimiento, en Cortijo Maravillas, Cortijo del Grullo y entorno de Casas de Guadalmedina.

ALCORNOCALES  
Arcornocal. Desbroce selectivosEl Alcornoque. Descripción y morfología. (Ceballos. "Árboles y arbustos autóctonos de Andalucía").
El alcornoque (Quercus súber) es un árbol que rara vez supera los 25 metros de altura. Su sistema radical es profundo y vigoroso con una raíz principal pivotante y una red de raíces secundarias más bien superficiales, que a veces provocan brotes de raíz. Esta red de raíces superficiales le permiten establecer una fuerte competencia radical directa con casi todas las especies de su sotobosque. Al sistema radical se le suelen unir microrrizas, hongos que entran en simbiosis con el sistema radical aumentando su poder de absorción y la solubilidad del fósforo y el potasio.
Tiene una ramificación simpódica que conduce a la formación de troncos más o menos sinuosos, con ramas de aspecto grueso y resistente que no soportan el exceso de viento u otros agentes ya que, bajo una capa de bornizo, son en realidad más bien finas.
Sus hojas, perennes y endurecidas, son marcadamente heteromorfas, dependiendo del el medio en que se asiente el árbol, posición, características genéticas propias e inclusoAlcornocal con sotobosque de helechos de las intervenciones culturales. Persisten de uno a tres años.
Los amentos masculinos son muy numerosos y se sitúan en los extremos de los braquiblastos de un años en manojillos de 5 a 6. La flores femeninas, aisladas o en pequeños grupos se desarrollan en los brotes del año y a veces en los del año anterior.
Forma su fruto en bellota, de tamaño y forma variable incluso dentro del mismo árbol.
La corteza, lisa en los ramillos jóvenes, va agrietándose con la edad y formando una gruesa capa corchosa, producida por felógeno que se sitúa bajo la misma. En árboles viejos o no intervenidos por el hombre puede alcanzar un grosor de hasta 25 cm. El crecimiento de estas capas de corcho se atenúa con la edad. (Las profundas grietas longitudinales de esta corteza o corcho que le alcornoque produce de forma natural se denomina bornizo. (Montoya Oliver JM. Los alcornocales 1980).
La floración es difusa y casi continua en climas benignos, comienza en abril y se prolonga durante toda la primavera y a veces el verano. La maduración es anual y se realiza en tres etapas: principios de septiembre (primerizas, brevales o sanmigueleñas), octubre-noviembre (segunderas o medianas) y por último, a fines de enero, maduran las bellotas tardías o palomeras. Este escalonamiento de la producción da lugar a una notable prolongación de la montanera (RUIZ DE LA TORRE. ÁRBOLES Y ARBUSTOS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA).

El Alcornocal en España.  
El alcornoque es una especie endémica de la región mediterránea occidental. En el mundo se conservan algo más de dos millones de hectáreas de alcornocal, de las que unas 450.000Mulo de Arriería corresponden a España, entre masas puras y mezcladas. La provincia de Cádiz posee unas 84.000 ha. y Málaga algo más de 28.000.
Se supone que sólo un tercio de la superficie atribuida al alcornocal en España está ocupada por masas puras. Las mejores manchas se concentran en el Suroeste: Gaucín, Benarrabá, Cortes de la Frontera, Ronda, Alcalá de los Gazules, Los Barrios, Jimena de la Frontera, San Roque, Algeciras y Tarifa. (Vieira Natividae J. Subericultura).
Prácticamente todos las masas españolas de alcornocal son espontáneas y buena parte de ellas son excelentes zonas de caza.
Desde el punto de vista de la conservación de la naturaleza es bueno recordar que el alcornoque es una especie noble y climática y, por tanto, de alta capacidad de protección y creación de suelo, dando origen a una intensa vida animal, así como a una evidente diversificación del ecosistema en que habita, en función principalmente de sus densidades de masa. Es además de la pocas especies climax que sólo con sus aspectos puramente económicos, justifican ampliamente su conservación (Montoya Oliver JM. Los Alcornocales).

Climatología del alcornocal  
Nuestra zona de estudio se sitúa en el recinto fitoclimático IV(V) a X (mediterráneo subhúmedo de tendencia atlántica) según Walter Allsé (Allsé, 1966), (Ceballos, 1966), (González Aldana y Currás, 1972).
En cuanto a las temperaturas podemos decir que normalmente no se baja de los -10º C, pudiendo alcanzar las máximas en verano los 40º C, situándose la media del mes más cálido entre los 24 y 26º C, pudiendo la media anual superar los 18º C, siendo la media de las mínimas del mes más frío siempre superior a 0ª C (superior a 6º C en el semiárido y a 2º C en el subhúmedo).
Estas limitaciones térmicas invernales le obligan a una repartición geográfica por zonas de influencia marina. En general sus masas se sitúan por debajo de los 800 metros en el semiárido, pudiendo en el subhúmedo y húmedo llegar a superar en España los 1200 metros.

Precipitaciones  
En toda su área necesita la existencia de al menos un mes seco, es decir, en el que su precipitación media en mm es menor que el doble de su temperatura media en grados centígrados.
Viven en zonas con precipitación anual comprendida entre 450 y mas de 1000 mm. Su óptimo vegetativo se sitúa entre los 600 y 1000 mm anuales. (Montoya Oliver. op.cit.)

Otros factores meteorológicos  
La gruesa corteza aislante del alcornoque o corcho es una adaptación al alto riesgo de incendio que existe en sus masas boscosas, que le permite resistir los incendios mucho mejor que cualquier otra especie mediterránea. Esto puede favorecerle frente a otras especies competidoras en las zonas de vientos intensos (tramontana, levante, etc).
Rechaza los vientos cargados de salitre y huye de altitudes inferiores a 10 metros.
Su repartición en áreas de influencia marina le proporciona normalmente alta humedad ambiental.
En su área de distribución es rara la presencia de nieves y cuando lo hacen no persisten más allá de una semana (Montoya Oliver, op.cit).

Litología  
Se sitúa principalmente en areniscas ( Cerro Maravillas), granitos, pizarras y esquistos ( resto de montes de Gaucín), basaltos y cuarcitas. También sobre arenales y depósitos recientes.
No aparece sobre rocas madres calizas, a no ser que la presencia de magnesio o la descalcificación del suelo por la abundancia de precipitaciones u otras causas (fragmentación acusada del las calizas en cuyas grietas se asientas los alcornoques, son las llamadas herrizas) impidan la acción de la cal sobre la especie forestal española mas netamente calcífuga. Manifiesta claras exigencias de aireación edáfica (Montoya Oliver JM)

Edafología  
El alcornoque es especie calcífuga, sin ser por ello acidífila. El pH optimo oscila entre 5.5 y 7.
Por tener un sistema radical profundo y poco adaptable, y ser muy exigente en aireación edáfica, exige suelos profundos, sin admitir pedregosidades excesivas.
La calidad vegetativa del alcornocal aumenta con el contenido de arena del suelo, mostrando mayor rechazo a los limos que a las arcillas. Como consecuencia de la ausencia general de cal, los alcornocales son montes sin caracoles.
Rara vez se presenta en suelos poco evolucionados, aunque no sea raro en suelo del grupo de los "rankers", sobre todo en esquistos.
No es muy frecuente en los vertisuelos -por su falta de aireación-, ni en los andosuelos. No obstante llega en ocasiones a formar masas de excelente calidad sobre suelos de este tipo.
Con relativa frecuencia se presenta sobre suelos partos y ferrialíticos. Huye de los suelos minerales brutos y de los salinos. (Montoya Oliver).

Resultado de la evolución de una masa de alcornocal.  
Corcheros, su buen hacer el futuro de nuestros alcornoquesPartiendo de una supuesta vegetación serial que haya colonizado y preparado suficientemente las condiciones del suelo, pasando por un instalado posterior de brinzal y evolución de la masa, resulta que termina por formar un característico bosque claro. La fracción de cabida cubierta total prácticamente nunca llega a ser uno y en ocasiones no llega a superar el 0.2, siendo tanto mayor cuanto mejor sea el balance hídrico de la estación.
Dado que los individuos van muriendo muy esporádicamente, el resultado final son masas irregulares que
- Tienen un crecimiento lento pero sostenido.
- Presentan una gran diversidad de especies vegetales y animales acompañantes.
- Influyen claramente en el microclima del sotobosque.
- En determinados clima u orientaciones llega a hacerse monoespecíficas
- Tasa de reproducción reducida debido a la apetencia de la fauna por sus frutos.
- Gran estabilidad del tiempo.

Efectos del alcornocal sobre su sotobosque. (Montoya Oliver).
El uso múltiple de nuestros alcornocales conduce, en general, a la necesidad de mantenerlos por motivos de índole productora o de protección, con independencia del clima o suelo en que se asienten. Como ya se ha dicho, la evidente mejora pastoral que provoca el alcornocal en determinadas condiciones ecológicas abre la puerta a tratamientos selvícolas en la masa arbórea, destinados a la mejora pastoral.
Si la conservación del nuestros alcornocales no se ve hoy comprometida a causa de su elevada rentabilidad, sin embargo sí es cierto que conviene llegar a determinar métodos para valorar su efecto real en el pastizal, con el fin de conseguir la espesura óptima, que al parecer se anda situada entre el 0'2 y 0'4 de la fracción de cabida cubierta total.

La vegetación del alcornocal  
Vegetación arbórea  
En el área del alcornoque en España puede presentarse, principalmente cualesquiera de las siguientes especies arbóreas:

Acer monspessulanum
Alnus glutinosa
Castanea sativa
Ceratonia silicua
Fraxinus angustifolia*
Fraxinus excelsor
Pinus pinea
Pinus pinaster
Pinus halepensis
Populus alba
Populus nigra *
Quercus ilex*
Quercus faginea*
Quercus canariensis*
Quercus pyrenaica
Quercus robur
Ulmus minor

Quejigal con sotobosque de escobónCuando (*) conviven con el Quercus suber, éste tiende a buscar laderas y solanas, huyendo de umbrías y fondos de valle. Fresnos, alisos, chopos y olmos aparecen casi exclusivamente en las ripisilvas.
Cuando la encina aprese apoyada por la sequía, el alcornoque busca la humedad de las umbrías y valles. En cualquier caso, la presión de la encina sobre el alcornoque es más perceptible en terrenos pedregosos y rocosos. Cabe a este respecto destacar que la encina resiste más a la sequía y el frío invernal que el alcornoque, pero, contrariamente a lo que se suele afirmar, el alcornoque resiste mejor el calor que ésta.
Quercus canariensis sólo se presenta en fondos de barrancos arcillosos y en umbrías. Quercus fagínea aguanta fuertes contrastes de temperatura y humedad.

La vegetación de matorral en el alcornocal (Montoya Oliver. Los Alcornocales)
Las especies de matorral que acompañan al alcornocal están siempre muy subordinadas a él, con incapaces de producir competencia seria salvo en zonas de suelos inadecuados.
A grandes rasgos podemos clasificarlas en varios grupos que en el apartado de vegetación real particularizaremos con mayor precisión:

1. Cistáceas (Cistus sp, Halinium sp)
2. Ericaceas (Erica sp, Calluna vulgaris)
3. Leguminosas (Adenocarpus sp, Calicotome sp, Genista sp, Retama sp, Sarothamus sp, Ulex sp)
4. Labiadas (Lavándula sp, Thymus sp, Phlomis purpurea, Teucrium fruticans)
5. Otras (Asparagus sp, Lonicera sp, Myrtus communis, Nerium oleander, Osyris sp, Viburnum timus,Chamaerops humilis
 

Herguen (Ulex baeticus)- Los matorrales a base de leguminosas son indicio de escasa degradación.
- Los cistares indican ya una degradación acentuada (no son palatables para el ganado, compiten con el pasto, ocultan la bellota y favorecen los incendios. Se ven favorecidas por las rozas)
- Los ericares se comportan un poco a modo de los cistares. Son propios de suelos ácidos y con escasos nutrientes.
- Los matorrales de labiadas indican degradación muy profunda salvo el Teucrium fruticans.
- Otras tienen requerimientos ecológicos muy variados (Vitex agnus-castus y Nerium oleander son propios de barrancos y barrancos con capa freática poco profunda en zonas con inviernos sin frío)
El alcornocal, cuando no padece limitaciones edáficas, llega incluso a verse favorecido por la presencia de matorral. No llega a encontrarse ninguna mejora significativa en lo que a producción de corcho se refieren con la eliminación del matorral. Sin embargo se muestra especialmente sensible a las intervenciones que puedan afectar a la aireación edáfica.
Referente a los tipos de alcornocales que aparecen en España, concretamente el de nuestra zona de estudio (Cerro Maravillas), podemos decir que, atendiendo a la especie acompañante (Aesti-durilignosa, masas mezcladas con quejigos), corresponden a los del tipo 3º (alcornocales con quejigo andaluz). En este tipo de alcornocal se dan las producciones más elevadas de corcho (hasta 1200 kg/ha/año), si bien de las peores calidades.
En ellos, como en casi todos los alcornocales con helecho (Pteridium aquilinum), el corcho se da normalmente bien y en el pasto abundan las especies vivaces.
Su flora se caracteriza por la presencia de:

Arbustus unedo
Calluna vulgaris
Calicotome upinosa
Calicotome villosa
Cistus crispus
Cistus ladanifer
Cistus salvifolius
Cratuegnus monigina
Cytisus triflorus
Daphne gnidium
Erica arborea
Erica australis
Erica cirialis
Erica mediterránea
Erica scoparia
Erica umbellata
Fraxinus angustifolia
Genista candicans
Genista triacanthos
Halimium halimifolium
Halimium ocymoides
Hedera helix
Helianthemum guttatum
Lavandula stoechas
Lonicera periclymenum
Olea oleaster
Phillyrea latifolia
Phillyrea media
Pyrus communis
Pistacea lentiscus
Prunus lusitanica
Pteridium aquilinum
Ruscus aculeutus
Sarothamnus arboreus
Teucrium fruticans
Ulex baeticae

Este tipo presenta una variante con restos claros de laurilignosa caracterizada por el Rhododendrom ponticum, que se acompaña de Laurus nobilis, Prunus lusitanica, Osmunda regalis, Erica mediterránea, Davallia canariensis y las ya citadas anteriormente. (Montoya Oliver).
Nota: En las zonas más húmedas y de umbría hemos localizado ejemplares en buen estado y elevado porte de Laurus nobilis y Arbutus unedo.

COMUNIDADES DE RIBERA.
Se localizan fundamentalmente en las proximidades del río Guadiaro y Genal esporádicamente en arroyos y gargantas estacionales de la zona (arroyo de las Abiertas, Garganta de las Maravillas, etc.). En estos dos valles se conservan y perdura la vegetación potencial mediterránea de márgenes fluviales, escasamente representada en la provincia de Málaga.
Quizá la especie más característica de esta facie de vegetación sea el álamo blanco (Populus alba). Dado su escaso uso, sus dominios han sido tradicionalmente sustituidos por extensiones dedicadas a la producción agrícola de frutales). Como especies acompañantes encontramos algunos pies de olmos (Ulmus minor), Chopo (Populus nigra), Fresno(Fraxinus angustifolia), que aparece muy bien representado en esta zona por su tendencia a buscar suelos frescos y húmedos que comparten con quejigos por debajo de los 800 metros. También aparecen en estas comunidades los tarajes (Tamarix sp), y son frecuentes en el matorral acompañantes especies como el lentisco (Pistacea lentiscus), la adelfa (Nerium oleander), el majuelo (Gataegnus monogyna), el espino (Calycotome villosa y espinosa), la adelfilla (Epilobium hirsitum), la arroyuela (Lythium sp), juncáceas(Juncos sp), etc..
En márgenes de arroyos y torrenteras de los Montes de Propios aparecen algunas especies muy importantes desde el punto de vista ecológico y ambiental, tal es el caso del quejigo moruno (Quercus canariensis), endemismo de interés nacional.
La interesantísima vegetación de laurisilva que encontramos en la Garganta de las Buitreras cuenta en la zona con especies como el Rhodendron ponticum baeticum, Ficus carica, Chamaerops humilis, Jasminium fruticans.

Del Mapa Forestal de España hemos extraído algunos retales informativos que no han sido suficientemente tratados en el apartado introductorio de la vegetación, especialmente en lo que hace al alcornoque y a las formaciones mixtas, brezales y jarales de sustitución, matorrales con robledilla, acebuchal con alcornoque y bosques y otras formaciones de ribera.

a) Alcornoque y formaciones mixtas  
Como ya hemos visto, la asociación predominante en estos montes es la que forman el alcornoque(Q. Súber) y el quejigo andaluz(Q. Canariensis), pues nos encontramos todavía en el área de las Sierras del Aljibe. Veíamos que esta asociación es característica de los "canutos" o fondos de valle de las Sierras Aljíbicas. Así, en los barrancos y fondos de valle más cálidos y húmedos con compensación edáfica, el alcornocal cede el paso al aun más exigente roble andaluz (Q. Canariensis), junto con freatófitos que rodean la corriente. Mas raro resulta el alcornoque cerca del quejigo (Q. Faginea), lo que ocurre en general en ciertos valles y laderas frías para el roble andaluz.
El alcornocal cubre laderas a veces muy inclinadas y raquíticas por donde castigan los vientos de poniente.
El acebuche (Olea europea sylvestris) forma parte también de estos alcornocales en solanas y enclaves secos.

b) Brezales y jarales de sustitución  
Todos los alcornocales poco intervenidos presentes en la Hoja tienen ya desde hace mucho tiempo la forma de monte adehesado mas o menos abierto. Las podas y aclareos dejan ya pasar cierta cantidad de luz que altera la composición y estructura de la vegetación que crece bajo el alcornocal.
Jara (Cistus albidus)De una forma directa y agresiva desde luego (quemas, descuajes, desbroces, extracción de leñas, carbón, ramajes, etc.) o utilizando modos más sutiles pero eficaces con el manejos del ganado (pastoreo, forrajes, ramoneo, montanera, etc.) se ha dado lugar a los matorrales que hoy conocemos asociados al alcornocal, que no obstante resultan diferentes con las variaciones que experimentan los suelos y condiciones climáticas donde se encuentren conjugados con el sistema de aprovechamiento a que están sometidos en la actualidad.
En alcornocales de media ladera con suelo evolucionado y lixiviado por las lluvias frecuentes prosperan brezales altos dominados por Erica scoparia con E. australis por Erica scoparia con E. australis, E umbellata y Calluna vulgaris que aumentan su presencia en las pendientes más acusadas y erosionadas sobre suelos escasos, pero la sustitución responde aquí con más frecuencia a la textura de los suelos que combinan llanos y vaguadas de acumulación. Esta resulta completa en las tierras de bujeo que las fagáceas rehuyen dando acebuchales salpicados con islas de alcornocal que ocupa las lomas y colina que forman los pliegues de la roca adyacente. Es precisamente esta orografía y formaciones las que se presentan en en las vertientes Este y Sureste del Cerro Maravillas.
Probablemente todas estas formaciones de alcornoque que ocupan la Hoja de Algeciras, bajo intervención moderada, constituirían densos bosques poliedicicos (con más de tres especies arbóreas predominantes) estratificados, enmarañados con plantas sarmentosas (Smilax, Asparagus, Lonicera, Brionia, etc.) que aumentarían su dominio aprovechando el microclima creado junto con plantas menores umbrófilas que frecuentarían los pisos inferiores. Además, especies como el madroño, que acostumbramos a ver arbustivas(Arbutus, Phillyrea, Pistacea, etc.) bajo estas condiciones de sombra ideales llegarían en muchas ocasiones a ser arbolitos que pasarían a enriquecer el estrato superior. Solamente en los claros y bordes aparecerían brezales y jarales semejantes a los que hoy son comunes bajo el arbolado.

c) Matorrales con robledilla  
A medida que subimos las laderas del alcornocal, los suelos adelgazan y se empobrecen, con la roca madre fisurada y casi desnuda. Son litosuelos y rankers de pendientes ácidos, axonales o degradados, muy delicados, en donde el alcornoque y otras leñosas menores sobreviven gracias al elevado grado de diaclasado son las "herrizas". Estos suelos cacuminales, enclavados en muchos subpisos de alcornocal húmedo, dan lugar a una comunidad leñosa de escasa altura, de hoja marcescente muy singular, caracterizada por la presencia de Quercus fruticosa o quejigueta.
Carrasquilla (Quercus fruticosa)Todas estas variante de alcornocal zonal, junto con brezales, jarales, quejigales enanos y todos sus cortejos, aparecen muy bien representados en casi todas las sierras silíceas de Cádiz (Alcalá de los Gazules, Castellar de la Frontera, Algeciras, etc.) y parte occidental de la provincia de Málaga (montes de Gaucín, Cortes de la Frontera, Jimena de la Frontera, El Colmenar, etc.)
En fondo de valle y laderas húmedas predomina Erica arbórea sobre las anteriores y nunca abundante, destacan ejemplares de E circinalis en surgencias y laderas rezumantes de suelos porosos enclavados en el alcornocal de areniscas.
Etapas inferiores de degradación del brezal dan lugar a pastizales oligotróficos que antes permanecían estables gracias a los aprovechamientos que se practicaban en la comarca. Uno de ellos, y lo citamos a modo de curiosidad, resulta del descuaje del brezo para la utilización de su cepa (que aún hoy se extrae en Jimena y en el Colmenar).
Cuando estos suelos ácidos de cierta profundidad aparece decapitasos, sobre todo en los secos y soleados, todos estos brezales y matorrales degeneran hacia los típicos jarales cíclicos de Cistus ladanifer . Estos jarales, salpicados por pies de Q. suber se encuentran muy bien representados a ambos lados del carril (camino de Cañamaque) que asciende desde la Cañada-Real hasta la cumbre del Cerro Maravilla por su vertiente Sureste.

d) Acebuchal con alcornoque  
Sobre las arenisca silíceas pertenecientes al dominio del alcornocal termófilo, incluso del quejigal(umbrías de Sierra del Valle), el acebuche suele manifestarse como especie acompañante.
Decir que este acebuchal con alcornoque se encuentra localizado en una franja de transición entre la vegetación de ribera y las partes más bajas del dominio Súber-Q.canariensis. Son zonas más abiertas y soleadas.

e) Bosques y otras formaciones de ribera  
a. Alisedas  
En esta zona, cubriendo el pedregal descarnado de solera y márgenes en los tramos medios y altos de los arroyos situados en la ladera inclinada, es donde la aliseda se presenta con más frecuencia. En general su presencia coincide con los ambientes preferidos del quejigal termófilo (Q. canariensis) y los climatófilos cercanos (Q. Súber), que forman los bosques que rodean a la alisedas en estos valles abrigados.
Sin embargo, lo que de verdad confiere personalidad específica a estas alisedas y quejigales que rellenan los "canutos" de las sierras ácidas de Cádiz y el borde occidental de Málaga, es una vegetación termófila de tipo lauroide.
El esquema ecológico es semejante a las laurisilvas de climas templados y húmedos que crecen en la Región Macaronésica.
Clima, relieve y la propia vegetación son elementos indispensables para la permanencia de estas delicadas comunidades de canuto, de los que podemos encontrar buenos ejemplos difundios ampliamente por todos los alcornocales del macizo aljíbico (red hidrográfica de Guadarranque, Hozgarganta, Guadiaro, etc.).
El bosque se densifica con la abundancia de plantas sarmentosas que ocupan el estrato arbustivo y trepan al superior en busca de luz. Es así como llegan a formarse en estas alisedas auténticos corredores vegetales impenetrables bajo los que circula oscuro el arroyo.

b. Helechal mixto  
Helechal
Las horquillas de quejigos y alcornoques del borde del canuto, sumergidas en las sombras, aparecen colonizadas por epifitos (Polypodium cambricum, Davallia canariensis) que descienden a la roca y se mezclan con rupícolas comunes (Checlanthes acróstica, Asplenium onopteris, etc.)



c. Fresnedas, alamedas y olmedas  
La mayor parte de estas formaciones rupícolas sobre suelos profundos enriquecidos en elementos finos se encuentran en un estado de degradación muy avanzado, debido principalmente a la ocupación de los terrenos más valiosos para la agricultura y para la ubicación de suelos urbanos.
Sin embargo, bajo presión moderada forman espesísimas galerías arbóreas mixtas en donde se van sucediendo alisos(Alnus glutinosa), álamos (Populus alba), fresnos (Fraxinus angustifolia), algunos chopos (Populus nigra) y olmos (Ulmus minor), con predominio de unas u otras según la zona. En nuestra zona precisamente domina Populus alba junto con Fraxinus angustifolia en menor medida.
Se incorporan además otros periféricos: quejigos, alcornoques, acebuches y exóticas de reciente implantación (Eucaliptus camaldulensis, Morus nigra, Populus x euramericana, Ficus carica, etc.)
Aunque fuera de nuestra área de estudio, pero muy próxima, existe una localización de Fraxinus angustifolia formando bosque. Se encuentra en el Cerro de la Mora (Gaucín), a unos tres kilómetros río arriba de El Colmenar. Aquí, en suelos frescos cercanos, aún con el gley accesible, el fresno se aleja de la ribera del Guadiaro.
A medida que nos desplazamos hacia el Este de la Hoja, en los ríos que atraviesan los bujeos malagueños desaparece por completo el aliso (la verdad es que desaparece casi todo), tan sólo perviven algunos testigos de alameda (Populus alba) que corresponde a estos suelos arcillosos y carbonatados de la ribera.
Muchas de estas formaciones ripìcolas han sido sustituidas en el mejor de los casos por altas, densas y monoespecíficas galerías de eucaliptal rojo (Eucalyptus camaldulensis) frecuente en el mosaico de la alameda (Populus alba).
 
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